La rejilla de puerta está especialmente indicada para la transferencia del aire entre compartimentos, evitando situaciones de sobrepresión. Es adecuada para la instalación en puertas o paredes cuyo espesor varíe entre los 30 y los 50mm. La configuración de sus aletas en V invertida limita la visibilidad hacia el interior, así como la entrada de luz directa y de ruidos. Además se puede suministrar con un contramarco de remate para colocar en el reverso de la rejilla, que le confiere una mayor armonía al espacio.